La carrera por el euskera abandona Bilbao después de recibir el apoyo de miles de personas que jalearon la comitiva y a las que el mal tiempo no aguó la fiesta. En realidad la octava jornada de la popular carrera había arrancado en Sestao a medianoche. Después, recorrió la zona minera, encartaciones y llegó a la Villa por Zorroza, para atravesar ya de mediodía, las calles de El Karmelo.

Los trabajadores del centro nos sumamos con ganas a esta marea humana.