La víspera de San Juan es tradición ahuyentar a los malos espíritus y celebrar la llegada del solsticio de verano encendiendo una hoguera, cuya finalidad es «dar más fuerza al sol».

Nosotros un año más nos hemos sumado a esta costumbre y en el lugar más bonito de nuestra casa nos hemos animado con una fogata particular. Gracias a Mikel, nuestro chico de mantenimiento, hemos podido disfrutar de una tarde de hoguera en la que volver a revivir esos momentos de alegría, canciones y diversión. Además para finalizar la fiesta como es debido… nos hemos tomado un chocolate con bizcochos, aquí dejamos algunas fotos como muestra.